Playas
150 kilómetros de costa con un factor común... el Sol. Déjate seducir por el litoral malagueño plagado de playas vírgenes, grandiosos acantilados, marismas llenas de vida y un mundo submarino todavía poco conocido que espera que los descubras.
Un auténtico paraíso para tus vacaciones. En cualquier época del año, a una temperatura agradable, las magníficas playas de Málaga son un regalo para cualquier viajero.
Pequeñas calas o inmensas playas de arena dorada recorren los cientos de kilómetros de costa malagueña que te harán disfrutar de unas inolvidables vacaciones.
La costa malagueña te brinda la posibilidad de perderte en sus rojos atardeceres y en sus aguas encrespadas por el viento de levante.
Las playas de Málaga constituyen un patrimonio natural con personalidad propia. El litoral conforma un paraje natural idílico, unido a la calidez de sus aguas y a su sol omnipresente.
Temperaturas benignas que se alían con la magia de sus pueblos, sus puertos llenos de encanto y una espléndida oferta hotelera, junto con la luminosidad de su turismo de naturaleza y la confluencia de mares y vientos... son los ingredientes básicos para una receta que sólo puede dar como resultado un destino que no puedes dejar escapar.
Estas son las playas de Málaga.
Bañada por el mar Mediterráneo, la Costa del Sol abarca más de 150 kilómetros de litoral en la provincia de Málaga, al sur de la Península Ibérica. No es una casualidad su nombre, más de 325 días de sol al año unido a la benevolencia del clima nos dan la clave de este lugar paradisíaco con playas para todos los gustos.
Empezando por los acantilados de Maro, pasando por Nerja, con su Balcón de Europa y la Cueva, el encanto de Torrox, la extensión de Vélez-Málaga, la coquetería de Rincón de la Victoria, la grandeza de la capital, la fama de Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Marbella, Estepona, Manilva y la tranquilidad de Casares, la Costa del Sol es el sueño ideal para unas vacaciones, donde las posibilidades son infinitas.
Cada playa con su encanto, unas más bulliciosas, otras más tranquilas y solitarias, unas vírgenes y otras dotadas de los más avanzados servicios, en la Costa del Sol encontrarás tu paraíso particular.
Desde la costa occidental de Cádiz, hasta Nerja, en el límite con la provincia granadina, se abre un área de gran desarrollo turístico; sus aguas: calmas, cálidas y transparentes y su riqueza paisajística donde numerosas playas se distribuyen entre la sierra y el mar.
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